sábado, 28 de junio de 2025

El poder de los influencers: ¿nuevos medios o nuevos voceros?

Por: faberriom

El poder de los influencers: ¿nuevos medios o nuevos voceros?


Hace tiempo que los influencers dejaron de ser figuras marginales en el ecosistema digital. Hoy, muchos de ellos superan en alcance y credibilidad a periodistas, académicos, políticos o referentes institucionales. Desde YouTube hasta TikTok, desde el maquillaje hasta la geopolítica, los influencers ocupan el centro de la conversación pública.

Imagen de Pexels

Pero esta centralidad no es neutral ni espontánea. Es producto de un sistema: una nueva forma de intermediación simbólica, en la que la atención es la moneda y la autenticidad, la promesa de legitimidad.

En la práctica, muchos influencers se han convertido en los nuevos medios de comunicación: producen contenido, interpretan la actualidad, marcan agenda, construyen comunidad. Pero lo hacen sin los marcos éticos, metodológicos o editoriales que al menos en teoría regulaban a la prensa tradicional.

¿Qué pasa cuando la opinión pública se organiza en torno a figuras que deben mantener su visibilidad más que su rigor? 

¿Qué tipo de conocimiento se construye cuando el algoritmo premia lo viral antes que lo veraz?

Además, muchos influencers no solo informan o entretienen: hablan en nombre de algo o de alguien. Promueven marcas, ideas, líderes, partidos, modelos de vida. En ese sentido, son también nuevos voceros, aunque no siempre lo reconozcan. Algunos por convicción ideológica; otros, por convenios comerciales. Pero todos ejercen un tipo de influencia que moldea el sentido común.

Esta influencia no es necesariamente negativa. Puede democratizar el acceso a ciertos saberes, dar visibilidad a causas olvidadas o desafiar narrativas hegemónicas. Pero también puede banalizar lo político, reforzar estereotipos o difundir desinformación con apariencia de espontaneidad.

En lugar de caer en el elogio acrítico o en la condena moral, en el Blog proponemos pensar el fenómeno con lucidez:

¿Quién financia los discursos de los influencers más visibles?

¿Qué narrativas promueven y cuáles omiten sistemáticamente?

¿Qué relación tienen con la responsabilidad pública cuando sus palabras afectan a millones?

¿Son realmente independientes o están insertos en nuevas formas de dependencia simbólica y comercial?

En tiempos donde los medios tradicionales pierden confianza y los partidos políticos se diluyen, los influencers ocupan un vacío. Pero no lo hacen desde un lugar externo al poder, sino como nuevos actores dentro de sus lógicas.

Y entender eso no es odiar al influencer, sino desnaturalizar el fenómeno. Porque el verdadero problema no es quién habla, sino a quién representa, desde dónde lo hace, y a quién le sirve lo que dice.