Por: Camilo José Gómez Benavides - Periodista
SANTAELLA ES SINONIMO DE BUEN GOBIERNO
Buen gobierno es la conjugación perfecta o casi, de
los intereses privados y la ejecución pública, de acciones que satisfagan las
necesidades prioritarias de las comunidades, pero además, es el más fidedigno
intérprete de sus gobernados, el analista más objetivo, el decisor más acertado
y el ejecutor más juicioso de los sagrados dineros públicos, que no son de
nadie más que del pueblo.
Ad portas de elecciones regionales y locales (octubre 30 de 2011), poner
el tema del Buen Gobierno como contenido de actualidad nacional y regional, no
solo debe ser una obligación, sino una necesidad, una necesidad que conlleva
responsabilidad social y que tiene que ser abanderada por los Medios de
Comunicación.
Hablar del tema con criterio y sobre la base del
Bien Común, necesariamente entregará herramientas invaluables a los electores
para que decidan con claridad y con conocimiento sobre el Buen Gobierno que
regirá sus destinos durante cuatro años más.
Un Buen Gobierno trae progreso, inversión,
satisfacción, seguridad, trabajo, paz y prosperidad. Un mal gobierno, todo lo
contrario. Si lo uno es la antítesis del otro, es absolutamente necesaria la
comparación por odiosa que sea para poder evaluar el momento actual que vive cada región.
Pero antes de hacerla es importante tener, por lo
menos claro cuáles son las bases de una evaluación que determine el Buen
Gobierno que queremos para nuestro Departamento o para nuestra Alcaldía:
Participación / Legalidad / Transparencia /
Responsabilidad / Consenso / Equidad / Eficacia y Eficiencia / Sensibilidad,
son las ocho (8) características mínimas que requiere un Buen Gobierno para
poder hacer un Buen Gobierno.
Si entramos a evaluar el presente, lo que veo con
absoluta claridad es que de los nombres propuestos para la Gobernación de Norte
de Santander, solo uno puede garantizar el cumplimento de todos los ítems
anteriores, es decir solo uno podría garantizar con su experiencia y sus
cifras, que el Departamento le cabe en la cabeza, que sabe de Gobernanza
entendida como: el proceso de toma
de decisiones y el proceso por el que las decisiones son implementadas, o
no.
Y quien mejor que Juan Alcides Santaella Gutiérrez
para demostrar que es un gerente que no le tiembla la mano para tomar decisiones,
que es ejecutivo pero también valiente, que tiene experiencia pero que se rodea
de vanguardistas de las ideas y de tecnólogos aplicados a quienes escucha con
respeto y de quienes se deja asesorar.
Que compone gabinetes, ante todo profesionales y capaces,
y que elige con base en el conocimiento y no en la politiquería a quienes le
rodearán en su gestión. Prueba de ello es el Arq. Francisco Augusto Berrío Mogollón su
perspicaz Secretario de Planeación Departamental, hombre serio, estudioso,
disciplinado que asumió con responsabilidad y valor un cargo difícil que hizo
ver fácil. Un hombre frentero que fue escudero de una política limpia, pulcra,
adalid de las buenas costumbres del Gobierno Santaella y ejemplo claro de que
se puede gobernar con todas las fuerzas políticas con interés supremo, el bienestar
del pueblo.
Es decir, Berrío y Santaella o Santaella y Berrío
son abanderados de la Gobernanza porque supieron tomar decisiones y de Buen
Gobierno porque con sus actuaciones dejaron al Departamento Norte de Santander
en los primeros lugares a nivel nacional.
Las cifras de la administración Santaella le avalan
para ser depositario de la confianza de los nortesantandereanos ya que con sus
ejecutorias y Buen Gobierno logró algo que es fundamental a la hora de ejercer
autoridad: recuperar la credibilidad del pueblo y lo que es más meritorio, del
Gobierno Nacional, pero además con una tarea transparente, sanearon fiscalmente
al Departamento, optimizaron la inversión y con recursos propios hicieron obras
en todos los municipios y muchas cosas más que sería muy largo de resaltar acá
en este espacio, pero que resumiendo: dejaron al Departamento Norte de
Santander como un Ente Territorial viable, con futuro y proyección que desafortunadamente
los gobiernos posteriores postraron nuevamente en la anquilosada y paquidérmica
politiquería que todo lo acaba.
Hoy, eso que se consiguió con esfuerzo, dedicación
y transparencia es una realidad adversa, triste y a la sombra, y con un horizonte
negro que requiere de un viraje serio, de un cambio profundo que solo un Buen
Gobierno puede lograr y que Santaella encarna.
Ahora la pregunta es, a qué futuro le apuestan los Nortesantandereanos?
Con cuáles ejecutorias se identifican?
Progreso y trasparencia vs. Politiquería y corrupción.
Ese es el dilema.
Con cuáles ejecutorias se identifican?
Progreso y trasparencia vs. Politiquería y corrupción.
Ese es el dilema.
